-Pues sí... algo de razón tiene.
Y hablando de mí,
te diré:
te diré:
Que al tocarme un botón,
un día reacciono de una forma
y otro día, de otra.
Ni yo te sabría explicar,
que botón debes tocar
para hacerme reaccionar.
Quizás solo debas esperar,
a que el tiempo y la temperatura
estén en perfecto lugar.
Y jugando con más de una tecla,
encuentres la medida perfecta
para poderme interpretar.
